Un profesor de economía pasa veinte años analizando, estadística tras estadística, cómo la Reserva Federal dejó que el sistema bancario estadounidense se derrumbara entre 1929 y 1933. En 2006, ese hombre es nombrado al frente de esa misma institución, dos años antes de que la peor crisis financiera desde la Gran Depresión estallara ante sus ojos. Ben Bernanke no heredó el puesto por accidente: fue precisamente su experiencia académica sobre los pánicos bancarios de la década de 1930 lo que lo convirtió en el hombre indicado cuando Lehman Brothers colapsó.
Repasamos la trayectoria de un académico convertido en bombero en jefe del sistema financiero mundial, antes de recibir, en 2022, el premio Nobel por haber teorizado exactamente el papel que acababa de desempeñar. Para situar su mandato en el tiempo, el historial completo de los presidentes de la Fed recorre toda la línea sucesoria, desde William McChesney Martin hasta Jerome Powell.
Lo esencial para recordar
- Nacido el 13 de diciembre de 1953 en Georgia, formado en Harvard y luego en el MIT: una trayectoria puramente académica, sin paso por Wall Street.
- Especialista reconocido en la Gran Depresión y en el papel de la Fed en su agravamiento: la experiencia que justificó su nombramiento en 2006.
- Presidente de la Fed del 1 de febrero de 2006 al 31 de enero de 2014, bajo dos presidentes (Bush y luego Obama) y dos mandatos.
- Confirmado en 2010 por 70 votos contra 30, el margen más estrecho obtenido hasta entonces por un presidente de la Fed.
- Arquitecto de las tres oleadas de quantitative easing (QE1, QE2, QE3) y de siete años de tasa de referencia en cero (2008-2015).
- Logró que se adoptara en enero de 2012 la primera meta de inflación explícita del 2 % en la historia del FOMC.
- Una frase pronunciada el 22 de mayo de 2013 ante el Congreso (“taper tantrum”) bastó para hacer temblar a los mercados emergentes.
- Coganador del premio Nobel de Economía 2022 por sus investigaciones sobre los bancos y las crisis financieras.
Ben Bernanke nace el 13 de diciembre de 1953 en Augusta, Georgia, y crece en Dillon, Carolina del Sur. Nada, en este punto de partida, lo distingue a priori de un futuro banquero central: sin fortuna familiar, sin contactos en Wall Street. Lo que lo distingue es su formación. Licenciatura en Economía obtenida summa cum laude en Harvard en 1975, y luego doctorado en Economía en el Massachusetts Institute of Technology (MIT) en 1979, dos instituciones que formaban, en esa época, buena parte de la élite académica estadounidense.
La carrera académica: el hombre que sabía por qué 1929 había degenerado
Bernanke no se incorpora de inmediato a la esfera pública. Primero enseña en la Stanford Graduate School of Business, como profesor asistente y luego asociado, de 1979 a 1985. Después se une a Princeton en 1985, donde permanece como profesor cerca de veinte años y preside el departamento de Economía de 1996 a 2002.
Es durante estos años que se construye su reputación: la del especialista ineludible en la Gran Depresión, y más precisamente en el papel activo que desempeñó la Reserva Federal en su agravamiento: un ajuste monetario mal calibrado, la negativa a actuar como prestamista de última instancia, el colapso en cadena del sistema bancario por falta de intervención. Esta experiencia no es un detalle de currículum: es ella la que, unos años más tarde, explicará por qué es precisamente este hombre a quien se coloca al frente de la Fed en el momento en que la historia parece repetirse.
El nombramiento de 2006: sucediendo a Greenspan
El paso hacia la esfera pública comienza en 2002: Bernanke se incorpora al Board of Governors de la Fed, en licencia de Princeton, donde permanece hasta 2005. Enseguida, de junio de 2005 a enero de 2006, encabeza el Council of Economic Advisers bajo George W. Bush, la antesala directa del nombramiento siguiente.
George W. Bush lo elige para suceder a Alan Greenspan, cuyo mandato termina tras dieciocho años al frente de la institución. El Senado confirma a Bernanke el 31 de enero de 2006; su primer mandato va del 1 de febrero de 2006 al 31 de enero de 2010. Barack Obama lo nomina de nuevo el 25 de agosto de 2009, y el Senado confirma este segundo mandato el 28 de enero de 2010, pero por apenas 70 votos contra 30, el margen más estrecho registrado hasta ese momento para un presidente de la Fed. Un resultado que ya delataba las tensiones políticas surgidas de la gestión de la crisis: algunos senadores le reprochaban a la Fed haber rescatado a los bancos con miles de millones mientras el desempleo se disparaba. Este segundo mandato va del 1 de febrero de 2010 al 31 de enero de 2014.
La crisis de 2008: cuando la teoría se vuelve urgencia absoluta
Bernanke es nombrado presidente apenas dos años antes de la peor crisis financiera desde 1929. En septiembre de 2008, Lehman Brothers quiebra; la Fed y el Tesoro organizan de inmediato el rescate de AIG para evitar el efecto dominó. En diciembre de 2008, el FOMC lleva la tasa de referencia a un rango de 0 a 0,25 %: el margen de maniobra convencional está agotado, hay que inventar nuevas herramientas.
Ahí es donde entra en escena el primer programa de flexibilización cuantitativa, el QE1, lanzado el 25 de noviembre de 2008: hasta 600 mil millones de dólares en compras de activos, centrados en la deuda de Fannie Mae y Freddie Mac, así como en títulos respaldados por hipotecas. El programa se amplía hasta su conclusión en marzo de 2010, con un total de 1.250 mil millones de dólares en títulos hipotecarios, 175 mil millones en deuda de agencias y 300 mil millones en bonos del Tesoro recomprados. El objetivo: inyectar liquidez directamente en el sistema cuando el canal de la tasa de referencia deja de funcionar. Es exactamente el tipo de respuesta que el académico Bernanke le reprochaba, décadas antes, no haber puesto en práctica a la Fed de la década de 1930.
Los años siguientes: QE2, QE3 y el “taper tantrum”
El QE1 es solo el primer capítulo. La recuperación sigue siendo frágil, la desinflación amenaza con convertirse en deflación: la Fed anuncia en agosto de 2010 un segundo programa, el QE2, implementado en noviembre de 2010, por 600 mil millones de dólares adicionales en bonos del Tesoro. Dos años después, en septiembre de 2012, va aún más lejos con el QE3: un programa “open-ended”, sin fecha de fin anunciada de antemano, con compras mensuales de 40 mil millones de dólares en títulos hipotecarios, complementadas desde enero de 2013 con 45 mil millones de dólares mensuales adicionales en bonos del Tesoro.
En enero de 2012, bajo su presidencia, el FOMC da un paso estructural: adopta por primera vez en su historia una meta de inflación explícita del 2 %. Esta formalización del doble mandato -estabilidad de precios y pleno empleo- sigue estructurando hoy en día cada decisión de política monetaria estadounidense.
Pero el episodio más revelador del poder de la palabra de un presidente de la Fed ocurre el 22 de mayo de 2013. Durante una audiencia ante el Congreso, Bernanke menciona, casi de pasada, la posibilidad de reducir el ritmo de las compras de activos del QE3. El rendimiento del Tesoro a 10 años, que se ubicaba en 1,94 % el día anterior, sube a 2,03 % al día siguiente, y continúa su ascenso hasta 2,96 % en septiembre de 2013. La onda de choque golpea de lleno a los mercados emergentes: capitales que se repliegan, divisas que se desploman, un episodio conocido desde entonces como “taper tantrum”. Una frase, pronunciada sin un anuncio formal de endurecimiento, basta para hacer temblar a la economía mundial: la mejor demostración posible de lo que se ha convertido la comunicación de un presidente de la Fed.
“Helicopter Ben”: una reputación forjada mucho antes de la crisis
A Bernanke se lo sigue calificando en gran medida de dovish: prioridad constante al respaldo del empleo y a la prevención de la deflación, aun a costa de mantener una política ultraacomodaticia durante siete años consecutivos: las tasas se mantienen cerca de cero de 2008 a 2015, mucho más allá del final de su segundo mandato.
Su apodo, “Helicopter Ben”, sin embargo, no data de la crisis: se remonta a un discurso pronunciado el 21 de noviembre de 2002 ante el National Economists Club en Washington, cuando aún era solo un simple gobernador de la Fed. Allí afirma que la institución empleará “todos los medios necesarios para prevenir una deflación significativa”, en referencia explícita al concepto de “helicopter money” teorizado por Milton Friedman. El apodo se le queda pegado mucho antes de que tenga la oportunidad de poner la teoría en práctica.
Su comunicación pública también tiene sus zonas de turbulencia. El 5 de diciembre de 2010, en una entrevista para 60 Minutes en CBS, afirma: “We're not printing money” (“no estamos haciendo funcionar la máquina de imprimir dinero”). La frase sorprende, porque en una entrevista anterior concedida al mismo programa en marzo de 2009, había reconocido, por el contrario, que la actuación de la Fed estaba “mucho más cerca de la impresión monetaria que del endeudamiento”. Un contraste que ilustra la dificultad, para un banquero central, de divulgar herramientas monetarias inéditas sin contradecirse jamás.
Después de la Fed: de Brookings al Nobel
El 31 de enero de 2014, Bernanke cede su lugar a Janet Yellen, primera mujer en dirigir la institución. Luego se une a la Brookings Institution como Distinguished Senior Fellow, donde continúa sus trabajos sobre política monetaria y crisis financieras. En 2015, publica sus memorias, “The Courage to Act: A Memoir of a Crisis and Its Aftermath”, un relato desde dentro de los meses más críticos de 2008.
El círculo se cierra en octubre de 2022: Bernanke recibe el premio Nobel de Economía, compartido con Douglas Diamond y Philip Dybvig, “por sus investigaciones sobre los bancos y las crisis financieras”. El académico que había pasado su carrera explicando por qué la Fed había fracasado en la década de 1930 se convierte en el hombre que gestiona, en tiempo real, la peor crisis financiera desde esa época, y luego recibe la más alta distinción académica por haber tenido razón en el fondo. Para profundizar en el contexto institucional de sus decisiones, los archivos de federalreservehistory.org detallan cada etapa de su mandato.
Preguntas frecuentes
¿Quién es Ben Bernanke?
Ben Bernanke es un economista estadounidense nacido en 1953, profesor en Princeton y especialista académico en la Gran Depresión, que llegó a ser el 14.º presidente de la Reserva Federal de 2006 a 2014. Gestionó la crisis financiera de 2008 y recibió el premio Nobel de Economía en 2022.
¿Cuánto tiempo fue Ben Bernanke presidente de la Fed?
Ejerció dos mandatos consecutivos, del 1 de febrero de 2006 al 31 de enero de 2014, es decir, ocho años en total: nombrado por George W. Bush, y luego renombrado por Barack Obama en 2010.
¿Qué es el quantitative easing lanzado por Bernanke?
El quantitative easing (QE) designa las compras masivas de activos: deuda de agencias, títulos hipotecarios, bonos del Tesoro, realizadas por la Fed para inyectar liquidez una vez que la tasa de referencia se lleva a cero. Bernanke lanzó tres oleadas sucesivas: QE1 en 2008, QE2 en 2010 y QE3 en 2012.
¿Por qué a Ben Bernanke lo apodan “Helicopter Ben”?
Este apodo proviene de un discurso de noviembre de 2002, pronunciado antes de su presidencia, en el que evocaba el concepto de “helicopter money” de Milton Friedman para describir la voluntad de la Fed de utilizar todos los medios disponibles contra la deflación.
¿Qué fue el “taper tantrum” de 2013?
Es la reacción violenta de los mercados de bonos y de las divisas emergentes después de que Bernanke mencionara, el 22 de mayo de 2013 ante el Congreso, una posible desaceleración de las compras de activos del QE3: la tasa a 10 años estadounidense pasó de 1,94 % a casi 3 % en cuestión de meses.
¿Ben Bernanke recibió el premio Nobel?
Sí: en octubre de 2022 recibió el premio Nobel de Economía, compartido con Douglas Diamond y Philip Dybvig, por sus investigaciones sobre el papel de los bancos en las crisis financieras.
¿Quién sucedió a Ben Bernanke al frente de la Fed?
Janet Yellen lo sucedió el 1 de febrero de 2014, convirtiéndose en la primera mujer en presidir la Reserva Federal.